Lo has notado hace no mucho.
Un extraño vacío en el estómago cuando lees, como una pena honda, al mismo tiempo que una marea de nervios recorriéndote el cuerpo. Incluso te has sorprendido apretando los dientes, golpeando rítmicamente el suelo con el pie derecho, como si siguieras una melodía interior que tucabeza repitiera sin pausa, una melodía que se hubiera enquistado en la memoria y de la que no puedes desprenderte. Una ansiedad desconocida que no acaba de lanzarte a la acción pero que te provoca una sutil sensación de fracaso y de rabia si no te obligas a hacerlo.
Venga, sin tapujos, ¡quieres escribir! Has llegado a esa fase en que a muchos lectores, con cierta inquietud artística y ánimo creativo, le asalta la idea de que a ellos también les divertiría contar sus propias historias. Tal vez lo has hecho ya de alguna otra manera: con algún artículo, tal vez un blog, posiblemente algún concurso en el instituto o una poesía a tu pareja, cuando aún el amor era incipiente y se desconocía a sí mismo y era hermoso incluso cuando dolía.
Pero ahora lo quieres intentar de verdad. Y te planteas si es una cuestión puramente de talento o "eso" puede aprenderse, como un oficio, al menos para echar a andar y luego ponerle tú el talento. Así que escudriñas un poco en la red y ves que existe algo que se llama "taller de literatura creativa" y con lo que, aseguran, podrías aprender a construir y mejorar las historias que cuentas. Dicen que se aprende, eso de diseñar una estructura que atrape al lector; se aprende a organizar las subtramas de forma que guarden coherencia pero no obstaculiceno ensombrezcan el decurso de la trama principal; que se aprende a construir un personaje "vivo" que, a veces, desobedezca a su autor; que también se aprende a describir con propiedad una escena, a hacer entretenido una narración o confeccionar un diálogo creíble. Dicen que se puede aprender a escribir literatura. El talento lo pones tú.
Pero si hay oficio y no hay talento, se puede crear literatura muy válida y de calidad, mientras que si hay talento y no hay oficio, estamos a expensas de la "inspiración".
Bueno. Te dices.
¿Por qué no intentarlo?
INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES
Un extraño vacío en el estómago cuando lees, como una pena honda, al mismo tiempo que una marea de nervios recorriéndote el cuerpo. Incluso te has sorprendido apretando los dientes, golpeando rítmicamente el suelo con el pie derecho, como si siguieras una melodía interior que tucabeza repitiera sin pausa, una melodía que se hubiera enquistado en la memoria y de la que no puedes desprenderte. Una ansiedad desconocida que no acaba de lanzarte a la acción pero que te provoca una sutil sensación de fracaso y de rabia si no te obligas a hacerlo.
Venga, sin tapujos, ¡quieres escribir! Has llegado a esa fase en que a muchos lectores, con cierta inquietud artística y ánimo creativo, le asalta la idea de que a ellos también les divertiría contar sus propias historias. Tal vez lo has hecho ya de alguna otra manera: con algún artículo, tal vez un blog, posiblemente algún concurso en el instituto o una poesía a tu pareja, cuando aún el amor era incipiente y se desconocía a sí mismo y era hermoso incluso cuando dolía.
Pero ahora lo quieres intentar de verdad. Y te planteas si es una cuestión puramente de talento o "eso" puede aprenderse, como un oficio, al menos para echar a andar y luego ponerle tú el talento. Así que escudriñas un poco en la red y ves que existe algo que se llama "taller de literatura creativa" y con lo que, aseguran, podrías aprender a construir y mejorar las historias que cuentas. Dicen que se aprende, eso de diseñar una estructura que atrape al lector; se aprende a organizar las subtramas de forma que guarden coherencia pero no obstaculiceno ensombrezcan el decurso de la trama principal; que se aprende a construir un personaje "vivo" que, a veces, desobedezca a su autor; que también se aprende a describir con propiedad una escena, a hacer entretenido una narración o confeccionar un diálogo creíble. Dicen que se puede aprender a escribir literatura. El talento lo pones tú.
Pero si hay oficio y no hay talento, se puede crear literatura muy válida y de calidad, mientras que si hay talento y no hay oficio, estamos a expensas de la "inspiración".
Bueno. Te dices.
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